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Son cada vez más las personas que se preguntan sobre qué es lo más importante en la vida, aquello por lo que merece luchar porque nos hace sentir felices a nosotros y a los demás.
Estemos preparados o no, algún día a todos nos llega su fin. No habrá más oportunidades y todas las cosas que se consiguieron en la vida, riqueza, fama y poder, perderán su importancia. De la misma forma, se darán por finalizados sus sentimientos: rencor, resentimientos, frustraciones, celos, esperanzas o ambiciones. En ese momento, ¿qué es lo que de verdad importa? ¿cómo se puede medir el valor de una vida? Lo importante no será lo que se tenga, sino lo que se hizo; ni lo que se aprendió, sino lo que se enseñó. Tampoco serán importante nuestros recuerdos, sino los recuerdos que dejamos, cuánto tiempo serán recordados, por quién y para qué. |