Causas de infección de la bacteria Helicobacter Pylori

Conocer las causas de infección de una bacteria nos puede ser de ayuda para prevenirla o tratarla. No obstante hay bacterias de las que se desconocen con exactitud cuáles son estas causas. Una de ellas es la Helicobacter Pylori, que habita en el interior del estómago humano y muchas veces no se presentan síntomas que determinen la causa o indique que alguien está infectado. Aún así, los investigadores han descubierto algunas de las causas de infección de la bacteria Helicobacter Pylori tras analizar las condiciones de vida de muchos pacientes. Otras de estas causas no están confirmadas por completo, aunque sirven para reducir hasta cierto grado las posibilidades de infección.

Entorno de riesgo para la infección por Helicobacter Pylori

Las condiciones de vida de muchas personas son un caldo de cultivo idóneo para la infección por esta y otras bacterias. De ahí que muchos médicos relacionen el problema con la falta de medidas higiénicas adecuadas y abogue por la prevención inculcando determinados hábitos entre la población desde una edad temprana. Las causas de infección por Helicobacter Pylori relacionadas con el entorno son:

  • Falta de una red de saneamiento adecuada: En países en vías de desarrollo o zonas en las que se carece de una red de saneamiento adecuada hay muchas probabilidades de que la población se infecte con la bacteria. La falta de tratamiento de los residuos y el agua hacen que prolifere la bacteria y los habitantes de estas zonas se infecten.
  • Una mala higiene: Los niños son los más propensos a la infección por la bacteria Helicobacter Pylori. El motivo es que suelen tener una higiene inadecuada y no toman precauciones. Por ejemplo, el uso del lavabo sin haberse lavado las manos convenientemente antes y después puede aumentar los riesgos. También sucede en entornos en los que la población tiende a hacer caso omiso de estas recomendaciones, por lo que los adultos pueden contraer la bacteria de la misma manera. La falta de agua caliente para limpiar los utensilios de cocina y las áreas de elaboración de alimentos, así como otras zonas, es otra de las causas de mala higiene que puede facilitar la infección por la Helicobacter Pylori.
  • Hacinamiento e infección por Helicobacter Pylori: Las condiciones de hacinamiento a las que se ven sometidas algunas personas en determinados sitios es otro foco propicio para la infección. Puede haber un portador de la bacteria y que esta se propague a través de diferentes medios.

Contagio de la Helicobacter Pylori

La bacteria Helicobacter Pylori es contagiosa. No obstante hay una especie de “zona gris” entre el término contagio y colonización. El contagio implica que un agente que causa la enfermedad se transfiere de un individuo a otro, mientras que la colonización como norma general implica que un portador o un grupo de estos tiene el agente pero no se muestran síntomas de infección. La “zona gris” se encuentra en medio, cuando algunos tienen la bacteria pero otros no. Algunos microbiólogos consideran que estos organismos se van adaptando lentamente a sus huéspedes humanos para ir colonizando todo el lugar. Aunque se trate de una especulación, esta parece la situación que se ajusta al modo en que la Helicobacter Pylori se propaga en determinados casos. Sea como sea, podemos hablar de este como un contagio.

En este vídeo puedes ver un documental con entrevista a Robin Warren, descubridor de la bacteria, en el que encontrarás información veraz y profesional:

Falta de prevención y malos hábitos

Otra de las causas que pueden llevar a una infección por la bacteria es la carencia de medidas contra esta. Es vital tomar las medidas de prevención oportunas. Afortunadamente, cada vez hay más conciencia de la necesidad de una buena higiene y un sistema de saneamiento que separe las aguas limpias de las aguas residuales, ya que aunque hace algún tiempo se pensaba que la Helicobacter Pylori se transmitía a través del agua potable, es en los residuos donde prolifera y puede infectar.
Cuando se tienen vómitos hay que hacer todo lo posible por evitar el contacto, bien aislando a quien los tiene o extremando las medidas higiénicas. Y lo mismo sucede con el uso del lavabo. Lavarse las manos adecuadamente con agua y jabón reduce al mínimo las probabilidades de infección. Por tanto se recomienda que todo el mundo se lave bien las manos después de ir al baño o cuando alguien de la familia tenga vómitos.
Determinados hábitos como el consumo de café, alcohol o fumar, aunque no sean causas directas de infección por la bacteria, contribuyen a aumentar los efectos de esta en el estómago. Por ejemplo, el riesgo de padecer una úlcera por Helicobacter Pylori es mayor con el tabaco o se toma en exceso alguna bebida alcohólica. Reducir o eliminar estas sustancias es otra de las medidas de prevención que los expertos recomiendan en estos casos.
No acudir al médico si se siente algún síntoma también aumenta el riesgo de que la infección se agrave. Por tanto, la dejadez también puede incluirse como una causa de infección.

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