Ganglios linfáticos

Órganos linfáticos secundarios encapsulados conectados con vasos linfáticos. Pueden encontrarse aislaos, como en el codo o la región poplítea, o formar cadenas como en la axila, tórax, base del cuello o periaórticos. El tamaño de los ganglios varía según el estado en que se encuentren, aunque en condiciones normales su diámetro es de 0,5-1 cm con forma de habichuela. La parte convexa sería la periférica, y la parte cóncava sería para el hilio vascular (arteria y venas hiliares). Sirven como filtros por los cuales se filtra la linfa en su camino hacia el sistema vascular sanguíneo. La linfa es un exudado del plasma, matriz extracelular, etc… ausente en la córnea y SNC.

 

La cápsula es de tejido conjuntivo denso que emite tabiques para compartimentar irregularmente el parénquima en trabéculas a través de las cuales penetran los vasos sanguíneos. Los vasos linfáticos entran y salen del ganglio con linfa de órganos periféricos. Los  vasos linfáticos aferentes llegan a nivel de la zona convexa penetrando por soluciones de continuidad de la cápsula, y tienen válvulas para que el drenaje sea centrípeto. La linfa se distribuye por vasos modificados subcapsularmente. Como este sinusoide se encuentra en la periferia del ganglio, se le llama sinusoide marginal o seno marginal/subcapsular/cortical. En los tabiques forma senos trabeculares porque no puede atravesarlos. Ambos comunican con los senos medulares, que se encuentran en la médula, como indica su nombre y dan un aspecto claro a la zona parahiliar. Por lo tanto, la región convexa se corresponde con la corteza con mayor densidad celular, y la región central es la médula, que se organiza en cordones. Drenan la linfa para que salga por los vasos eferentes a través del hilio, y ésta a su vez es drenada a cadenas cada vez más centrales. El área cortical está muy vascularizada por vasos hemáticos y capilares, pero no de sinusoides. Para sostener la estructura en el espacio, existe una red de reticulina (colágeno III) que se continúa con la red de vasos del interior del parénquima. Así, los sinusoides tienen una pared de reticulina sobre la que se apoyan las células endoteliales, fibroblastos reticulares y macrófagos. Contienen células inmunocompetentes, macrófagos y alguna célula cebada

 

Los ganglios comienzan a estimularse con la lactancia materna, ya que proporciona antígenos. Por eso en el feto la interfase corticomedular no está tan bien delimitada, ya que tanto los linfocitos B como los T son inmaduros. Los acúmulos de linfocitos B bajo la cápsula en la corteza reciben el nombre de nódulos/folículos linfoides, que cuando llega el antígeno entran en mitosis. NO están encapsulados, sino separados por tejido paranodular/parafolicular que es tejido cortical que forma masas de linfocitos. También se la denomina corteza terciaria/profunda/timodependiente. En los primeros estadios de respuesta inmunológica se produce la expansión clonal que produce la proliferación en distintas zonas según el tipo de antígeno. Los nódulos que no han tenido contacto con el antígeno se denominan nódulos/folículos primarios. Si contactan, la expansión clonal de linfocitos B hace que su citoplasma y núcleo aumente, por lo que la porción central del nódulo adquiere un aspecto claro que se denomina centro germinal o claro, que está rodeado por una corona linfocitaria periférica. Entonces ya puede hablarse de un nódulo/folículo secundario. Las células del centro germinal se denominan células centrales, y son muy heterogéneas porque se encuentran en 4 estadios madurativos:

  • Centroblastos: grande y se divide mucho. Si hay hendidura profunda en la carioteca, se llama centroblasto hendido, cuya división es menor. Si es no hendido, tiene que madurar
  • Centrocito: al madurar, ha disminuido su tamaño. El primero que se ve es el no hendido, y posteriormente el hendido, que llega por diapédesis a través de la reticulina a la corona para entremezclarse con más células

Los centrocitos hendidos son células inmunológicamente activas cuando abandonan el centro germinal. Circulan por la sangre y por la linfa, y derivarán en dos tipos de células: linfocitos B circulantes (estimulados) y células plasmáticas.

Los linfocitos B no segregan inmunoglobulinas. Las que tienen esta capacidad son las células linfoplasmocitoides, que tienen los genes para sintetizar. En el centro germinal ya empiezan a diferenciarse hacia este estado, partiendo del inmunoblasto. El inmunoblasto sintetiza Ig pero no las secreta. Migran a la corona periférica y se entremezclan con las células, denominándose entonces inmunocito B. Ésta sale del folículo como célula plasmática estimulada. En el intestino delgado es donde más células plasmáticas se producen, ya que hay tejido linfoide difuso. Una célula plasmática sintetiza un tipo de cadena pesada y ligera cuando en realidad hay 10 tipos de inmunoglobulinas: dos por cada letra de las cadenas pesadas debido a los dos tipos de cadenas ligeras

La corona periférica tiene muchos linfocitos corticales, donde estarán los inmunocitos, y linfocitos del manto folicular que contienen receptores para la IgM e IgE.

Las células timodependientes están entre los folículos, y tienen en su interior subpoblaciones quiescentes de la recirculación, CD4 y CD8 de infestaciones virales, etc. La zona paracortical tiene vénulas poscapilares/epitelioides exclusivas de ganglios linfáticos. Se relacionan con el trasvase de linfocitos T y están conectadas con los vasos sanguíneos. Su endotelio es cúbico alto y poseen pericitos y adresinas vasculares que permiten la adherencia. Permiten el paso de linfocitos sanguíneos de los vasos al ganglio para que realice la expansión clonal y para que accedan las células memoria. Las estimuladas se colocan en la zona paracortical

Como el antígeno debe ser expuesto a los linfocitos, existen células presentadoras de antígenos:

  • Células dendríticas foliculares: CD1+
  • Células de Langerhans: con cuerpos pentalaminares de Birbeck

Estas células protruyen hacia el interior de las vénulas de epitelio alto para recoger antígenos y presentarlos

 

TEJIDO LINFOIDE DIFUSO

Es tanto timodependiente como bursodependiente. No está encapsulado, sino que se encuentra frecuentemente asociado a mucosas, con linfocitos B y T mezclados, y a veces con folículos. Según su localización, se le nombra con distintos términos:

  • GALT: tejido linfoide asociado a la mucosa gastrointestinal. La mayoría de los linfocitos B son células plasmáticas que colonizan la mucosa gastrointestinal, y producen inmunoglobulinas. De mayor a menor abundancia son: IgA, IgM, IgE, IgB. En el íleon terminal es donde se sitúa la mayor concentración de tejido, y se denomina entonces Placas de Peyer, con células M del intestino delgado. Estas células M son células epiteliales modificadas que no poseen las microvellosidades normales, sino numerosos micropliegues. Captan los antígenos de la luz intestinal mediante fagocitosis y los transportan a la placa de Peyer subyacente.
  • MALT: tejido linfoide asociado a mucosas. En algunos órganos aparecen folículos linfoides, como en las amígdalas.
  • BALT: asociado a la mucosa broncoalveolar
  • SALT: asociado a la piel. Sin folículos