Los sentidos. La relación entre la visión. el intelecto/el lenguaje

 

LA VISIÓN

Colabora y completa los otros sentidos, cuando oímos, paladeamos u olfateamos, solemos tratar a un mismo tiempo de verlo. Nuestra vista sólo capta fotogramas aislados y el cerebro rellena los huecos entre ellos, para transmitirnos la sensación de que vemos, sin interrupciones ni lagunas temporales.

El ojo es cualquier cosa menos una cámara de alta velocidad: se fija en un punto durante un instante antes de dirigirse a otro lugar. En este movimiento no ve casi nada, tampoco como cuando parpadeamos. Los investigadores sospechan, incluso que la memoria visual a corto plazo se emplea para unir esas imágenes y rellenar los lapsus de ceguera momentánea.

Es evidente que la memoria en general desempeña un papel central en los sentidos. El cerebro asocia cada percepción con las experiencias almacenadas y decide si se trata de algo real o no.

Siempre escoge la interpretación más verosímil, el cerebro procesa tal cantidad de información que debe decidir qué es importante y qué no.

El oído, órgano fundamental para la comunicación, posee en su nervio auditivo unas 30 mil fibras. Mientras que en el ojo, su nervio óptico está integrado por 1 millón de fibras. Lo que le permite vehicular una enorme dosis de información. El nervio óptico carece de la envoltura protectora que tienen el resto de nervios. En este aspecto no es un verdadero nervio, sino un haz de fibras del encéfalo. Esto es una auténtica prolongación del cerebro.

El mensaje sensorial que vehiculan sus fibras se encuentra muy codificado, el nervio es como un embudo. Si la retina consta de 126 millones de células, las fibras del nervio óptico de 1 millón, mientras que a nivel cerebral la información vehiculada se expande a 500 millones de células.

 

COMPOSICIÓN DEL NERVIO ÓPTICO

Tiene en su formación dos tipos de fibras:

  1. De tipo “magna”, sistema integrado por fibras gruesas de conducción rápida, transmiten la captación de luz y el movimiento.
  2. De sistema “parvo”, compuesto de fibras lentas que transmiten la sensación cromática, formas, etc.

La información visual transmitida desde el nervio óptico alcanza de esta forma el cerebro. Tenemos que recordar que un tercio de nuestro órgano (cerebro), está destinado a las funciones visuales, como:

a. El sistema automático de las reacciones a la luz de la pupila.

b. Los reflejos oculo-esqueléticos que regulan con el laberinto la postura y el equilibrio.

c. Las interconexiones con los centros del lenguaje, ej. Área de Wernicke.

Es la “maquinaria” que nos permite percibir, reaccionar y, asimismo, recordar. El cerebro interrelaciona las percepciones visuales y de memoria, y al mismo tiempo potencia la voluntad.

Observación:

Se conocen individuos con una memoria visual buena para el rostro, pero nula para los paisajes. Otros tienen la memoria visual especializada para los números, etc.

Según Geiger, la evolución del lenguaje y con él todo pensamiento humano, se desarrolla bajo el prisma de la dirección del sentido de la vista. En latín, alemán, inglés, hay expresiones que relacionan lenguaje, vista, intelecto,… así, en francés “apercevoir” significa “ver”, “súbitamente”, “descubrir” y además una labor inteligente como es “darse cuenta”.

En español tenemos un ejemplo con la expresión “punto de vista”, que hace referencia a poseer un criterio sobre cualquier asunto que relaciona la labor procesadora de la inteligencia del cerebro y nuestro órgano de visión.

Por eso de forma práctica debemos estudiar y recomendar a las personas que mantengan estímulos que reciba el cerebro para ver, oír, idear, para mantener activas las funciones intelectuales.

 

ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS. LA VISIÓN.

El educador o maestro, es una persona que está en contacto permanente con los niños y puede detectar que el desarrollo social o escolar anormal se debe a un problema físico o psíquico, médico de carácter sensorial.

Uno de 4 niños presenta algún tipo de problema visual, que pueden tener relación con el lenguaje y que la mayoría de las veces son defectos de refracción. Se piensa en la falta de atención o interés del escolar, cuando en realidad se debe muchas veces a problemas de audición, visión o sueño. El maestro debe colaborar para su detección precoz.

La vista es un órgano de los más afectados por las largas horas de estudio y de trabajo, en el caso de trabajo con lectoesritura, se efectúa en distancias cortas con luz de cerca, muchas veces insuficiente. Por ello, es necesario tener una iluminación general en la habitación (menos brillante que la que incida sobre el papel) para evitar un incremento del contraste, al cambiar la dirección de la mirada.

Por lo que se refiere a la luz que incide sobre el papel, el foco debe estar por debajo de la cabeza para evitar deslumbramientos y proyección de sombras que incrementarían el contraste.

El síndrome visual informático lo sufren más de un 50% de usuarios. Está provocado por la luz emitida por la pantalla, y los cambios en la distancia focal. Pudiendo originar a nivel ocular dolor, sequedad, irritación, cansancio, visión borrosa y cefaleas.

La ergonomía visual facilita el incremento del rendimiento escolar. Evita la fatiga del alumno, contribuye al diseño de lugares de trabajo y estudio, con entornos cómodos y agradables, luz apropiada, etc.

 

DESARROLLO DEL LENGUAJE EN EL NIÑO

Tal como otros tipos de conducta aprendida, el habla depende del proceso de maduración cerebral. Hay un período de buena disposición para el lenguaje entre el 9º mes y el 5º año de vida.

En cada estadio prelingüístico se expresan las necesidades físicas, emocionales e intelectuales del niño:

  1. Fase del recién nacido, el llanto. El niño necesita alguien que atienda sus necesidades de alimento y amor. Y también las emocionales. El llanto se produce, al igual que el habla, al exhalar aire como respuesta vocal. Hay dos tipos de llanto:
    1. Indiferenciado, que forma parte de una respuesta refleja corporal total hacia el ambiente. Durante los dos primeros meses de vida es inespecífico y no se puede identificar con él sensaciones de hambre, calor, frío u otras clases d molestias.
    2. Diferenciado, la madre aprende pronto a interpretar variaciones en el llanto, como señales de necesidad o deseos inmediatos. El progreso en el lenguaje de un niño dependerá en cierto modo de la manera en que los otros respondan a sus llantos y gorjeos.
  2. El balbuceo, a partir del cuarto o quito mes el niño produce una variedad de sonidos al azar, que pueden hacer parecer que está “escuchando” así como respondiendo a sonidos en su entorno ambiental.

Comienza a desarrollarse la retroalimentación (primariamente auditiva), el balbuceo del niño se hace de forma progresiva, imitativo de los aspectos prosódicos y fonéticos del lenguaje, que le entra del adulto. En este estadio el desarrollo del lenguaje del niño con sordera congénita difiere ya del del niño que oye normal.

  1. La lación, es un tercer estadio del desarrollo del lenguaje o de repetición auto-imitativa, que se da a partir de los 12 meses. El niño parece responder más selectivamente a los sonidos de los otros, así como los que acaba de producir. Es la hora de las caricias, comienza la guardería, la importancia de hacer amigos, se facilita la socialización y los contactos con otras personas desconocidas.

Estudios dela Universidadde Barcelona han observado con resonancias magnéticas la maduración cerebral del niño en el paso del balbuceo al habla. Es un documento biológico que captura en una película el desarrollo de diferentes áreas del cerebro que maduran en tiempos distintos. Han comprobado la ampliación vertiginosa del vocabulario entre los 18 y 24 meses. El niño pasa de balbucear y decir unas cuatro o cinco palabras a usar entre cien y quinientas.

Las características de la maduración cerebral están en relación íntima con la mielinización en el cerebro y el momento culminante de la expresión verbal coinciden con el mayor desarrollo de las áreas cerebrales relacionadas con el lenguaje. La expansión de la mielina que recubre las conexiones entre las neuronas se alcanza en un 50% entre los 18 y 24 meses. De ahí la importancia que tienen en la expresión verbal l a buena atención del niño en esa fase del desarrollo.

  1. Ecolalia, es una fase del desarrollo que llega hasta los tres o cuatro años. En esta fase el niño repite los sonidos que oe en su ambiente. Está haciendo la comprensión del lenguaje. Adquiere un inventario de sonidos complejos, que más tarde usará para aprender a hablar y desarrollar un vocabulario.

En la amnesia infantil no se procesan los recuerdos que no pueden ser expresados antes con palabras. Los que sufren este tipo de enfermedad, si no conocen el término pelota, saben jugar, pero no pueden describirla. En la amnesia infantil, el paso de los recuerdos preverbales a verbales puede convertirlos en inaccesibles para la memoria.

  1. Lenguaje intencionado, en general las niñas a los 4 años y medio comienzan a articular bien las palabras y de forma expansiva, establecen la compresión funcional de la comunicación, acercándose a la articulación madura a los siete años.

Los niños se suelen retrasar un año en el lenguaje, a los 36 meses, si se desenvuelven en un ambiente propicio, ya han adquirido un vocabulario de unas mil palabras, y usan algunas frases cortas con cierto sentido. Tendrán errores en su ortografía pero a pesar de ello un80 a90% de su conversación será inteligible para los que le rodean.

  1. Fase de la pubertad, en general, este periodo, va entre los límites de que todo está calculado o medido, y la libertad

En general, si un niño no habla aceptablemente a partir de los siete años, hay que pensaren:

  1. Audición defectuosa
  2. Mala coordinación motora
  3. Defectos físicos
  4. Malos modelos de lenguaje en el ambiente familiar
  5. Estimulación insuficiente del lenguaje
  6. Retraso mental
  7. Trastornos emocionales, etc.