¿Para qué sirve una dieta con fibra?

La fibra, en nuestra dieta diaria, es más importante de lo que mucha gente piensa. Existe una creencia generalizada entre la población, según la cual este componente de origen vegetal tan sólo sirve para regular el tránsito intestinal. Siendo este hecho cierto, sus propiedades y beneficios van mucho más allá. Y es que la fibra es imprescindible para el correcto funcionamiento del organismo.

cereales

¿Qué es la fibra y dónde se encuentra?

La fibra alimentaria es una sustancia de origen vegetal, que resiste la digestión y la absorción del intestino delgado. Experimenta una fermentación en el intestino grueso, que puede ser total o parcial.

La fibra no es un nutriente en sentido estricto, pues no participa en el proceso metabólico básico del organismo. Está conformada por compuestos químicos diversos, como oligosacáridos, polisacáridos, lignina, celulosa, almidón, inulina,  etc.

Este componente no aporta calorías, por lo que es usual en dietas para bajar de peso. Existen dos tipos de fibras: insoluble y soluble.

La fibra insoluble abunda en el salvado de trigo y en algunos vegetales. Este tipo se caracteriza por ser poco fermentable y resistir la acción de los microorganismos del intestino. La soluble es muy fermentable y se halla en dietas con semillas de avena, cebada, legumbres y algunas frutas.

Beneficios de la fibra

Los beneficios que proporciona la fibra son innumerables. Entre los más destacados se encuentran:

  • Combate el estreñimiento.
  • Posee efecto saciante.
  • Evita las hemorroides.
  • Previene el cáncer de colon y las enfermedades cardiovasculares.
  • Sirve de complemento a los tratamientos contra la diabetes.
  • Retrasa la formación de celulitis.
  • Es un poderoso desintoxicante del organismo.

La fibra alimentaria se encuentra en muchos productos naturales para bajar de peso y contribuye a realizar una alimentación sana para vivir mejor. Debe formar parte de nuestra dieta diaria, aunque sin pasarse.

La dosis mínima diaria recomendada oscila entre los 20 y 30 gramos. Hemos de tener en cuenta que un exceso de ingesta puede provocar alteraciones en el aparato digestivo, defectuosa absorción de algunos minerales e, incluso, deshidratación.

brócoli

Los cereales, las verduras y las frutas son las principales fuentes de fibra.  El salvado de trigo es el producto que posee mayor porcentaje por cada 100 gramos. La cebada, la avena, el arroz, sandía, pera, papaya, kiwi, manzana, naranja, piña, pimiento, remolacha, patata, espárragos, brócoli, calabaza, espinacas, lechuga o tomate son otros alimentos ricos en fibra.

Podemos elevar el consumo de fibra en nuestra nutrición diaria de forma sencilla. Basta con adoptar una dieta rica en vegetales, frutas y cereales. Se puede optar por un complemento de fibras, cuando con los alimentos naturales no alcanzamos el mínimo antes reseñado o cuando existen necesidades especiales.

Dietas con semillas de lino o avena

Las semillas de lino o linaza son ricas en fibra y, además, contribuyen a regular la tensión y la función arterial. También son ricas en ácidos grasos Omega 3 y estrógenos débiles. Estamos ante un potente anticancerígeno, que ayuda a reducir el colesterol y el estreñimiento.

El lino contiene una cantidad de fibra superior al resto de cereales. Forma parte de muchas dietas de adelgazamiento y ofrece interesantes beneficios para los enfermos de diabetes o cardíacos.

Por su parte, las dietas con semillas de avena proporcionan un efecto saciante y contribuyen a regular el nivel de azúcar en sangre.

frutas y cereales

La fibra, en definitiva, ofrece interesantes beneficios para el organismo. La regularidad del intestino es, tal vez, el más conocido. La ingesta debe complementarse con una dieta equilibrada, mucho líquido y actividad física regular.

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