Que son las superbacterias

Superbacterias, qué son y por qué son peligrosas

Las bacterias patógenas están por todas partes y el ser humano ha desarrollado antibióticos para combatirlas pero, ¿llegará el día en que éstos dejen de funcionar?

Las bacterias son microorganismos que nos acompañan en nuestro día a día desde que el hombre es hombre. Se encontraban en nuestro planeta millones de años antes que el primer homínido y es muy probable que permanezcan en la Tierra cuando la especie humana haya desaparecido. Es en buena medida esta antigüedad la que determina un elevado grado de complejidad biológica, lo que permite a las bacterias ser unas privilegiadas en cuestión de supervivencia evolutiva. Estos seres vivos poseen una enorme capacidad de adaptación a las condiciones más desfavorables y esto está propiciando que determinados tipos lleguen a ser inmunes a los medicamentos antibióticos conocidos. Son las superbacterias, las supervivientes del universo bacteriano.

El mal uso de los antibióticos, detrás de las superbacterias

Hace décadas que la comunidad médica comenzó a lanzar serias advertencias al respecto: estábamos haciendo un mal uso de los antibióticos y las consecuencias no se harían esperar. Ese día ha llegado y las superbacterias son hoy un riesgo real. Aunque parece evidente que la medicina no calculó con acierto en un primer momento el peligro que la prescripción abusiva de antibióticos podría desencadenar, la tendencia a recetar estos fármacos ha disminuido de forma considerable y los protocolos para su uso se han revisado en favor de una mayor racionalización de su dispensa, considerando de forma cuidadosa el balance riesgo-beneficio en cada caso.

Automedicación y resistencia a los antibióticos

Sin embargo, los antibióticos están tan arraigados en la cultura sanitaria popular que constituyen uno de los preparados de primera elección a la hora de automedicarse. En la mayoría de los casos, su uso no sólo es innecesario, sino que contribuye a desarrollar resistencia a los antibióticos, es decir, a crear superbacterias. Pero incluso cuando son prescritos por un facultativo, la mala realización del tratamiento es habitual. No seguir las instrucciones del médico a rajatabla y dejar de tomarlos cuando el paciente se encuentra mejor, hace que la bacteria responsable no se elimine y multiplique su resistencia. Le estamos brindando una oportunidad de oro para poner en marcha toda su capacidad adaptativa, en contacto directo pero insuficiente con un antibiótico.Superbacterias

Por otra parte, el abuso de los antibióticos no es un problema restringido al ámbito médico. Concienciar al paciente de la importancia de utilizar correctamente estos fármacos es crucial pero no suficiente, porque los antibióticos se esconden en más lugares de los que suponemos. La comunidad científica está llamando a combatir el uso masivo y rutinario de antibióticos en granjas y piscifactorías, que con toda seguridad juega un papel decisivo en la génesis de las superbacterias.

Hospitales, el hábitat preferido de las superbacterias

Las superbacterias son sobre todo un riesgo hospitalario, por las condiciones favorables para su desarrollo y proliferación que allí se dan y porque son mucho más peligrosas en pacientes débiles como enfermos, ancianos o inmunodeprimidos. En Europa, más de cuatro millones de infecciones hospitalarias al año y hasta 37.000 muertes al año son responsabilidad de algún tipo de superbacteria. Provocan sobre todo infecciones de carácter urinario, respiratorio y sanguíneo, aunque también pueden afectar al aparato digestivo y traen de cabeza al personal sanitario y técnico de los hospitales.

Las superbacterias son una amenaza para los sistemas sanitarios

En todo el mundo desarrollado se están dando señales de alarma: la proliferación de cepas de superbacterias es un problema de salud pública de primera magnitud porque las bacterias son capaces de desarrollar mutaciones adaptativas en un tiempo mucho más corto del que se emplea en la fabricación de nuevos antibióticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2014 un extenso informe al respecto donde conmina a poner en marcha medidas urgentes. El riesgo es muy alto en los estados desarrollados, pues su empleo de los antibióticos es anterior. Sin embargo, en países emergentes el abuso de estos fármacos se está equiparando rápidamente y además no cuentan con una legislación restrictiva al respecto ni unos sistemas sanitarios que garanticen su buen uso.

Las superbacterias son el nuevo caballo de batalla de la comunidad científica pues podrían llevarnos al pasado de la medicina, en los tiempos previos al descubrimiento de la penicilina. Ante esta potente capacidad evolutiva al hombre sólo le queda la ciencia y se trabaja a marchas forzadas para buscar soluciones. En ocasiones, se ha recurrido a viejos antibióticos en desuso por los importantes efectos secundarios que llevan aparejados, pero también se están ensayando nuevas alternativas, como el veneno de escorpión. Lo que resulta inequívoco es el cambio en la filosofía de uso de los antibióticos: pese a haber salvado millones de vida a lo largo del siglo pasado, parece imperativo emplearlos con rigor.

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